Cabecera Analisis Sleeping dogs

Análisis – Sleeping Dogs (PC)

Como jugador siempre me he preguntado porque no se aprovechan más a menudo países asiáticos para ambientar sandbox; dan juego y la atmosfera no es la típica occidental con sus pandilleros por la calle y cualquier persona con un arma en el bolsillo. Todos estamos un poco cansados de ese tipo de mundo abierto y de vez en cuando desearíamos emular  a Dennis Dun en lugar de a Kurt Russell. Por suerte United Front Games ha llegado con Sleeping Dogs para responderme y hacerlo con un sonoro bofetón, de los que hacen ruido y te despiertan no de los que duelen.

Wei Shen es un chino que se ha ido a América a convertirse en un arma de la autoridad hecha y derecha para, años más tarde, volver a su Hong Kong natal y echar una mano al cuerpo de policía en la persecución de Sun Yee On, una de las triadas más duras de la ciudad y que últimamente está causando más problemas de los debidos. Shen, como buen policía, tendrá la misión de infiltrarse entre ellos trabajando encubierto, siendo el chico al que le cortan los dedos cuando descubren que es un soplón. Gracias a Jackie, un viejo amigo suyo, consigue introducirse y conocerá a nuevos y terribles personajes secundarios pero también a antiguos compañeros del barrio.

Daría más detalles pero una de las virtudes del juego que te empuja a jugar es precisamente esta: su historia. El protagonista tendrá que soportar la presión de una doble vida, tiene que ayudar a los malos pero también hacer todo lo posible y chivarse de lo que sea necesario para que, como hombre de la ley, pueda hacer su trabajo. Shen está tan roto que mandan un psicólogo para que le recuerde porqué está ahí y porque no debería estrechar demasiado los lazos con las triadas. Lamentablemente el juego no nos dejará decidir nada, y hubiera sido lo ideal, salvo el orden en que se realizarán las misiones; seguiremos un guión en el que como mucho podremos elegir a que chica queremos meter fichas y de cual pasaremos como una vulgar fulana…bueno salvo la propia fulana a la que podemos metérsela (la ficha).

sleeping dogs persecuciónLas que por supuesto serán opcionales serán las secundarias que alargan la duración del juego un buen montón de horas. A nadie le sorprenderá encontrarnos las típicas carreras ilegales a lo Rápido y Furioso 3: Tokyo Drift con diferentes categorías, o algo que os recordará un montón a GTA que será salir a la búsqueda y captura de coches que nos irán pidiendo por teléfono. Para contrarrestar esto Sleeping Dogs se inventa algunos minijuegos que gracias a que no son demasiado repetitivos no acaban cansando; contará con eventos rápidos que sucederán si previo aviso ni activarlos y transformarán nuestro paseo por la ciudad en una persecución a pie (de las mejores cosas del juego por su intensidad) que normalmente se volverá motorizada y con algún que otro coche volcado. Siendo un miembro del Sun Yee On la gente a la que protegemos vendrá a pedirnos favores, a cada cual más ridículo, que podremos decidir si realizar o no. Se nota que Red Dead Redemption estuvo presente durante la creación del juego porque hay intención de crear un mundo vivo, lamentablemente no lo consigue tan bien como el juego de Rockstar pero tampoco es un ciudad muerta como todos aquellos sandbox de segunda que salieron después de GTA IV aprovechando el tirón, tiene su miga y se agradece.

Sleeping Dogs beat em up

Una de las grandes bazas del juego de United Front Games es que en lugar de convertir casi todo enfrentamiento en un tiroteo estos saben guardárselos para las grandes ocasiones, con sus coberturas y su cámara lenta, y a cambio nos ofrece un sistema de lucha con combos que recuerda muchísimo a los Batman de Rocksteady. Las armas blancas harán acto de presencia como en toda buena película asiática (más importantes que las pistolas y dan mucho color) y tras unos golpes se acabarán rompiendo, algo inteligente porque son bastante poderosas. Además habrá interacción con el escenario que nos permitirá agarrar a los enemigos y golpearles contra unas zonas en concreto con las que ganaremos más experiencia y morirán instantánea y espectacularmente, si esto no os suena deberíais echar un ojo al juego de The Punisher de hace algunos años porque bebe directamente de él aunque sin QTE. Esto no es malo, aporta un mayor componente cinematográfico pero se echa en falta que al pelearse en ciertas zonas no podamos utilizar más objetos de nuestro entorno para golpear al enemigo.

Tiroteos, hostias, falta el otro gran componente de un sandbox: los vehículos. A medio camino entre el arcade total que suponía conducir en Saints Row: The Third y una simulación más cercana a la realidad de GTA IV, Sleeping Dogs habita entre ambos juegos aunque acercándose mucho más al primero. En cuanto a la variedad de vehículos nos encontraremos lo de siempre, cuatro coches que procuraremos coger siempre porque son los más rápidos y manejables y cuarenta que probaremos para ver si son viables lamentando su existencia. Da igual el coche que elijamos en las múltiples persecuciones que realicemos, la policía siempre tuneará el suyo para ir igual de rápido que el nuestro pero nosotros contaremos con el poder de Pursuit Force (sí aquel juego de PSP). Podremos abrir la puerta de nuestro coche y saltar a otro mientras lo conducimos para eludir a los policías o evitar una catástrofe si han dañado demasiado nuestro auto. También hay lanchas, con la lentitud y aburrimiento que suponen, en cambio no recuerdo encontrar ni rastro de aeronaves. Nos quedamos con las ganas de ver Hong Kong desde el cielo, que sin contar con unos gráficos alucinantes (aunque en PC gana muchísimo), sí tiene una ambientación realmente buena.

Sleeping dogs pursuit force

Tres géneros diferentes, un personaje, un sandbox. Falta un pequeño toque de evolución que lo añaden dándonos árboles de habilidades, un toque “””World of Warcraf””” afortunadamente escaso. A medida que hagamos misiones para la policía o la mafia iremos ganando diferentes tipos de experiencia, incluso una tercera que será la fama y obligatoria para conseguir nuevos coches y ropa; una vez alcancemos un nivel podremos desbloquear una habilidad para Shen que irán desde aumentar la resistencia hasta tener mayor destreza en la conducción pasando por aumentar el tiempo bala al deslizarnos por superficies en los tiroteos. Sin embargo, y acertadamente, para aumentar nuestro repertorio de combos tendremos que buscar unas estatuillas de nuestro antiguo maestro de Kung Fu que encontraremos fácilmente durante nuestras misiones.

Supongo que a estas alturas os habréis dado cuenta de que ya llevo varios títulos nombrados. Eso es Sleeping Dogs, una masa uniforme que intenta coger lo mejor de algunos juegos y orquestar una buena película de mafias chinas, un sandbox orientado al beat’em up en lugar de al shooter, un buen juego que no decepciona y hace honor a lo que tenía que haber sido: True Crime: Streets of Hong Kong. Aunque sin escenas locas de dragones que nos escupen fuego.

¿Qué no he hablado de la música? ¿Cómo que no?

Nota 8-2

 

 

 

 

2 comentarios
  1. Ibero
    Ibero Dice:

    Pudiendo ser Kurt Russell quien va a querer ser nada mas.

    Las armas blancas que se rompen espero que no sean espadas y cuchillos, porque a mi eso me revienta, de que las hacen, de papel carton.Si son cajas de fruta o cosas asi entonces bien.

    Responder
  2. Kenji
    Kenji Dice:

    Hay cuchillos de carnicero que se rompen, pero con lo contundentes que son los golpes que asesta tiene algo de lógica. Las barras de hierro tiene algo menos de excusa la verdad. Las cajas de fruta o sillas no se pueden utilizar y eso es algo que me molesto un poco porque quedarían perfectas en los combates aunque fueran de un solo uso.

    Y todo el mundo quiere ser Kurt Russell…pero a veces está bien cambiar.

    Responder

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