Análisis – SteamWorld Dig – A fistful of Dirt (PC)

Siempre he sentido la tentación de comprarme el juego cada vez que visitaba la Nintendo eShop. Tener un descargable que merezca la pena en 3DS, sin contar los juegos de la Virtual Console, es algo necesario y son títulos se pueden contar con los dedos de las manos. SteamWorld Dig – A fistful of Dirt aparecería a finales del 2013 a Steam y hace poco llegó como uno de los cabeza de cartel del nuevo Humble Indie Bundle 12 casi regalado, una forma perfecta para echar un vistazo a esta pequeña joya sin pulir de Image & Form Games.

Aunque muchos no lo conociéramos, la saga del estudio sueco empezó hace ya cuatro años con un Tower Defense para DSI. Así comenzaba un viaje lleno de robots de vapor, el viejo oeste y explotación minera, nacía SteamWorld. Dejando de lado la facilidad de hacer un Tower Defense, Image & Form Games dieron un paso hacia adelante como estudio cuando decidieron llevar a 3DS la “secuela” de su saga. SteamWorld Dig dejaría atrás el manido mundo de los TD para adentrarse en la exploración.

Rusty, el protagonista, acude al pueblo de su tío Joe ya que este le ha reclamado con intención de enseñarle una cosa. A los pocos minutos de llegar al pueblo conoceremos como nuestro tío lleva desaparecido días y los habitantes del pueblo, en principio tres aunque luego irán creciendo, lo dan por muerto. Nuestra misión es simple, excavar la mina hasta encontrar lo que Joe estaba buscando y que es lo que ha pasado con él.

Y es prácticamente todo lo que haremos. A Fistful of Dirt nos propone exploración, mucha exploración a lo largo de tres mundos bien diferenciados. Mientras ahondamos en la mina de nuestro tío, nuestro robot a vapor irá evolucionando gracias a las diferentes cuevas que encontraremos, no superan la veintena pero es quizás donde mejor lo pasaremos al proponernos pequeños retos en los que no podemos echar mano a ninguno de los ítems extra para que le demos un poco al coco.

SteamWorld Dig – A fistful of Dirt HL3

Las principales, marcadas con un número, nos otorgarán piezas para nuestro robot que se traducen como nuevas habilidades. De esta manera podremos encontrar un radar para localizar los valiosos minerales, un puñetazo cuya potencia dependerá de cuanto lo carguemos o un salto hidráulico que nos permitirá llegar más alto y que prácticamente queda anulado cuando conseguimos hacia el final de la aventura el doble salto. Muchas de estas herramientas/habilidades nuevas consumen agua, un preciado elemento que podemos absorber y que no es muy difícil de encontrar durante nuestro viaje hacia el abismo. Tenemos pues una progresión del personaje y unas cámaras de desafío que ponen a prueba nuestras habilidades ¿Y el resto?

Quizás ahí está el problema. La exploración es excesivamente simple, nuestro movimiento por la mina apenas se ve limitado por nuestras habilidades y con un poco de cabeza podremos hacernos con casi cualquier mineral que veamos o alcanzar la zona que queramos. Los enemigos, de escasa variedad, tampoco son un problema ya que, salvo en el tramo final donde son más abundantes, durante la mayoría del recorrido son bastante sencillos de derrotar. Prueba de ello son las quince muertes que acumulé provocadas en su mayoría por avanzar como pollo sin cabeza. Sin embargo entre tanta sencillez quizás ahí también esté su virtud.

En una época marcada por sandbox de construcción en el que cosas como Terraria o Minecraft lo han petado, SteamWorld Dig recoge la exploración del mundo pero vacía la experiencia del crafteo. Nada de localizar minerales específicos para realizar nuevas herramientas, todos se venderán en la aldea por dinero y será ese dinero el que utilicemos para comprar en el pueblo mejoras de equipo, vida, capacidad para el agua o duración de la linterna para que nuestras incursiones en la mina duren más tiempo. A lo sumo nos “obliga” a localizar pequeños orbes para realizar las mejoras de mayor calibre pero nuevamente no son demasiado difíciles de encontrar a poco que te guste explorar. Añade además el uso de teletransportes para no tener que andar realizando el mismo viaje una y otra vez y tendremos un juego gráficamente simpático, sencillo y preparado para llenar 6-8 horas de juego sin comerte demasiado la cabeza.

Personalmente hubiera preferido un poco más de desafío. Las cuevas no proponen apenas retos, la exploración es demasiado sencilla y el único jefe final que veremos en el juego está precisamente ahí, en el final. Molesta un poco no encontrar más bosses porque hubiera aumentado un poco la intensidad pero aunque sea una experiencia sencilla por suerte es bastante satisfactoria. Los controles funcionan muy bien, las mecánicas aun simples y por explotar, también son correctas y es visualmente atractivo. Si hubiera que comparar este tipo de sencillez con algo conocido quizás pudiéramos decir que este SteamWorld Dig es el Kirby de los sandbox.

Nota 7: Es un buen juego, pero no consigue ser todo lo que debería haber sido. Como Urkel,y sale los viernes por la noche...como Urkel.

 
 
 
 
 
 

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