Music Sunday – The Last of Us

TLOU Car

Hace un par de días os deleitábamos con un extenso análisis, sin multijugador, del firme candidato a GOTY, The Last Of Us. Bueno, al menos las dos personas a las que apuntaba con una pistola mientras lo leían me dijeron que no estaba mal.

Hoy es Domingo de Música y os traemos la banda sonora del juego para que os deis cuenta que aunque durante la partida solo sonaba en muy contadas ocasiones, el trabajo de Gustavo Santaolalla es realmente bueno.

Naughty Dog tenía una difícil banda sonora entre sus manos, sabía que todos los momentos importantes del juego debían estar subrayados por una impecable factura musical y también cuando silenciar la situación para oír los duros sonidos de la sangre salpicando cuando machacamos la cabeza de un cazador con un ladrillo. Gustavo Santaolalla es dos veces ganador del Oscar por Brockback Mountain y Babel, ha participado en películas como Diarios de Motocicleta, Amores perros y 21 gramos y esta ha sido su primera incursión en el mundo de los videojuegos. La compañía sabía de sobra que este compositor estaría a la altura de la situación y probablemente una motivación extra para realizar un mejor videojuego.

Volviendo a escuchar en solitario la banda sonora es más que probable que muchas de las canciones las hayamos obviado y esto no es necesariamente algo malo. La música de Santaolalla es verdaderamente especial, ayuda como ninguna otra a encajar en el universo desolado y lleno de peligros en el que nos movemos sin necesidad alguna de hordas de enemigos o un avión bombardeando la zona mientras suenan un centenar de trompetas y tambores. Con esto me refiero a que la mayoría de los tracks que componen la banda sonora están realizados a partir tan solo guitarra y percusión con la ayuda momentánea de otros instrumentos de diferentes familias. The Last of Us (A New Dawn) es un ejemplo perfecto de como el compositor apoya su magnífica guitarra con clarinete o percusión de metal al final de la propia canción, su contraposición sería I Know What You Are, una pieza que con tan solo unos timbales consigue ponernos realmente en tensión.

Utilizará distorsión en algunas melodías convirtiendo el sonido de su guitarra en algo verdaderamente estremecedor. Home dispara tristeza sin dejar de lado el misterio, si hay alguna banda sonora que he recordado en ese momento es sin duda ciertos tonos de Twin Peaks en las que Badalamenti jugaba con la calma y lo extraño como ningún otro. También trae a la memoria sin remedio alguno a Silent Hill y la atmósfera que solo Akira Yamaoka sabía crear.

Os dejo por aquí la lista y me quedo con una difícil pregunta ¿Con que canción me iría a una isla desierta? Mientras que Smugglers puede ser perfectamente una de las más movidas y me animaría bastante, es más probable que me fuera con The Choice, su manera de crear una atmósfera perfecta ante una dura decisión y sus consecuencias es de lo mejor de banda sonora.

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