Kentucky Route zero cabecera

Análisis – Kentucky Route Zero (Acto I)

Detrás de muchas aventuras gráficas estaban algunos de los mejores guiones cómicos de los videojuegos e incluso se metían, muy de vez en cuando, en terrenos pantanosos contando historias más serias. Compañías como Lucasarts o Sierra dominaban completamente el arte del point’n click, sus juegos reinaron durante las últimas dos décadas antes de pasar inevitablemente al nuevo siglo y que otras desarrolladoras, como Telltale, actuaran de nigroamantes resucitando el género con Sam & Max o The Walking Dead.

No fueron las únicas. Muchos desarrolladores independientes llevan tiempo moviendo los hilos de este género haciéndolo más simple si cabe pero contando historias que te enganchan desde el primer minuto. Superbrothers fue hace un par de años una de ellas, y unos meses atrás Cardboard Computer, gracias al éxito de su Kickstarter, también lo conseguía.

Conway, un repartidor que trabaja para una tienda de antigüedades, ha sido contratado para entregar un paquete en el 5 de Dogwood Drive, una calle con un único problema: se encuentra en la Ruta 0 de Kentucky y no hay manera de encontrar dicha carretera. Acompañado de su perro y encontrándose con personajes (o no), su aventura por hacer bien su trabajo le llevará demasiado cerca del misterio.

Simple es lo primero que te viene a la cabeza al arrancar el juego. Su estética minimalista con colores planos y personajes bien definidos pero sin ninguna clase de floritura, casi es un lujo poder ver las patillas de Conway, permite a los desarrolladores realizar su magia atrayendo la atención del jugador mediante pequeños trucos de cámara o juegos de luces que si estás jugando a matacaballo no apreciarás pero si de verdad te sumerges en la historia no solo te encantarán sino que les buscarás significado para intentar entender mejor lo que está pasando. Algo similar ocurre con su apartado sonoro, la música, presente en muy contadas ocasiones para enfatizar ciertas escenas, añade el punto justo de tensión al juego y los sonidos ambientales cumplen su papel a la perfección para ayudarnos a ilustrar en nuestra mente algo más de lo que vemos en pantalla.

KentuckyRouteZeromisteryUno de sus puntos fuertes es precisamente ese halo de misterio que tendremos presente durante la aproximadamente hora y media que dura este primer acto (de cinco) de Kentucky Route Zero. Jugablemente no nos va a sorprender, es más bien como un libro de elige tu propia aventura en el que debemos desplazar al personaje mientras pasamos las páginas tomando decisiones, sin embargo ese toque de Twin Peaks y sus conversaciones serán lo que definitivamente tire del carro.

Podremos interactuar con los personajes eligiendo nuestras propias respuestas, de una lista que lamentablemente nunca será demasiado larga, y estás, según los desarrolladores, tendrán consecuencias en la aventura que en principio no percibiremos pero cuyas repercusiones acabarán llegando y nos recordarán nuestra elección para bien o para mal. Las contestaciones que demos nunca sabremos si son las adecuadas, más allá de lo que nos diga el sentido común. No se encargan de ponernos un color azul paragon o rojo rebelde, en su lugar todo tendrá un tono amarillo y en ciertas palabras podremos observar una pequeña animación cada vez que se mencione la ruta cero. Pequeños detalles que colaboran a que el juego te llame un poco más la atención.

KentuckyRouteZero1

 Los diálogos son brillantes. Cada una de nuestras conversaciones con el encargado de Equus Oils o Shannon por ejemplo, nos revelarán nuevos detalles sobre qué es lo que está ocurriendo en Kentucky o incluso sobre nosotros mismos. El poder que tiene, sin necesidad de ninguna voz, es increíble. Cuando interactuamos con nuestro perro con sombrero recapitularemos sobre lo que ha pasado/está pasando en voz alta sin recibir respuesta de él pero sintiendo como la fórmula narrativa con la que ha dado Cardboard Computer es sin duda alguna, realmente mágica.

No evoluciona el género de la aventura gráfica en su apartado jugable pero lleva la manera de contar la historia un paso más allá. The Walking Dead ya hizo algo así pero cargado de sentimiendo y drama. En KRZ la cosa cambia, dejamos a un lado el apocalipsis zombie para centrarnos en una pequeña historia llena de incógnitas y extrañas situaciones que deberían ir resolviéndose poco a poco hasta principios del año que viene cuando aparezca el último acto. Desde luego a un servidor le han convencido irremediablemente para seguirla.

Nota 8-2

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *