Contrast Cabecera 1

Análisis – Contrast (PC)

Realmente me cuesta entrar en sintonía con el ambiente de las primeras décadas del siglo XX. Soy muy consciente de que pasaron cosas increíbles y que la mafia estaba en alza durante esos años, Boardwalk Empire y las aventuras de ‘Nucky’ Thompson están en mi lista de cosas por ver con urgencia junto a Breaking Bad, pero no consigo pillarle el punto. Quizás por eso no seguí con demasiado interés Contrast que ambientado en los años veinte y sin ser yo nada de eso, me echaba para atrás.

Hasta que descubrí que ahí había algo de multiversos. La ciencia ficción sí, siempre, en cualquier década. Démosle un bocado, aunque sea un tanto amargo.

Contrast presenta su historia con dos protagonistas principales, una de ellas no será controlada por nosotros pero nos ayudará, y la ayudaremos, durante la aventura. Esta es la pequeña Didi, hija de una cantante de club y abandonada por su padre debido a sus reincidentes intentos de salvar la familia metiéndola en más problemas. La otra será Dawn, una acróbata con la capacidad de convertirse en sombra y de esa manera atravesar zonas que de otra forma no podría.

La época, el tipo de juego (puzzle/plataformas) y la temática que se desarrolla durante las poco más de 3 horas que dura la aventura, suena a aquello a lo que un título triple A no puede aspirar: un juego independiente. Compulsion Games hace que Contrast expire por todos los poros de su piel el tipo de desarrollo al que pertenece pero lo hace de la peor manera.

Contrast tiene una ambientación exquisita. El escenario, a pesar de ser más pequeño de lo que podríamos pensar en un primer momento, nos deleita con buenos juegos de sombras (algo obligatorio en un título que pretende utilizarlas) y detalles simples por casi todos los rincones que nos recuerdan la época en la que se desarrolla el título dándole al mismo tiempo un toque noir. Habrá zonas que estarán destruidas y nos dejarán preguntándonos qué demonios ha pasado ahí, algo para lo que el juego no te da ninguna respuesta concreta. Es tan solo una manera curiosa de poner muros al mundo que hubiera sido válida de ser explicada.

La relación entre Didi y Dawn nunca va más allá de la ayuda mutua para que la pequeña pueda conseguir salvar a su padre de que le rompan los brazos. Dawn no hablará en toda la aventura ni intervendrá en nada que no sea puramente físico, no hay motivaciones, no hay razones, estás ahí porque sí y basta (y el final, coitus interruptus de marca mayor, no lo arregla). No habría problema si la jugabilidad estuviera a la altura ¿Cuántas veces nos habrán colocado en medio de una guerra interestelar para salvar el universo y siendo el último mono del ejercito? La lista es interminable monada, pero siempre hay algo para motivar, un buen gameplay, una historia más interesante, algo; Contrast en cambio no está demasiado inspirado a la hora de entretener cuando tenemos que ponernos al mando. Sus insípidos puzles en los que jugamos con las sombras me recuerdan irremediablemente a Limbo, no por las sombras sino por ser un título que si no llega a ser por su ambientación nadie hubiera dado un duro por él. Demasiado fáciles para divertir y con un control que roza el suspenso, la jugabilidad de Contrast lastra completamente el título aún con la capacidad de atraer la atención por la ambientación. Estamos comenzando la siguiente generación de consolas, un juego que incluso aparece en el lanzamiento de PS4 no creo que deba mantener unos toscos controles dignos de la década pasada. Eso sin contar la cantidad de veces que me he quedado atrapado tras paredes y objetos teniendo que reiniciar debido a bugs y glitches.

Partía de una base que no me interesaba en absoluto, años 20 y Noir, consiguió recobrar mi interés con la posibilidad de unir plataformas con puzles mediante juegos de sombras, algo que no es nuevo pero siempre se agradecen aportaciones, y lo único que he conseguido sacar bueno de él es que la ambientación es muy lograda y en parte es gracias al trabajo de los actores de doblaje y la más que magnífica banda sonora que da un punto justo de dramatismo a la historia sin salirse del momento en el que sucede. Lamentablemente esto es un videojuego y para hacerlo bien hay que priorizar los conceptos  básicos. Sin un control decente y con un diseño de niveles que deja bastante que desear, Contrast se queda en la cuneta de la autopista que está siendo este 2013.

Nota 4

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